miércoles 7 de septiembre de 2011

"DERRAMANDO VERDADES": APUNTES SOBRE EL PERIODISMO REPUBLICANO EN AYACUCHO, 1833 - 1839





"DERRAMANDO VERDADES": APUNTES SOBRE EL PERIODISMO REPUBLICANO EN AYACUCHO, 1833 - 1839*


1. Introducción
Son escasos los estudios sobre el periodismo en Ayacucho, como también lo son los repositorios donde poder ubicar los periódicos impresos durante la iniciación republicana. La razón no puede ser otra que la incuria en la preservación de tan importantes "papeles". "Es como si el esfuerzo, que pudo haber sido meritorio, de muchas gentes a través de largos años en los lugares más variados, nunca se hubiera efectuado. Es como si quienes hoy están muertos no hubieran estado vivos nunca"(1). Empero, entre los estudios existentes sigue vigente el pionero trabajo de Pedro Mañaricua, aportando datos sobre varios periódicos de la biblioteca del convento de San Francisco en Ayacucho(2). Lamentablemente, ese repositorio hace poco sufrió el hurto del volumen correspondiente a El Victorioso por mano artera de un inescrupuloso lector.

Prosiguiendo con el tema, de acuerdo con la información proporcionada por Mañaricua hubo imprenta en Ayacucho a partir del año 1823. Se trataba de la Imprenta Nacional de Huamanga en la que se imprimió el periódico realista La Aurora Austral, cuyo segundo número tenía por fecha el 23 de octubre de 1823(3). Al año siguiente el ejército patriota arribó a Huamanga portando imprenta propia, no llegando a imprimir ningún papel(4). Habría que esperar hasta el año 1827 para ver publicado el que, con reservas, podría considerarse la primera hoja periódica de Ayacucho. Alonso de Cárdenas, en una hoja volante que hizo circular en la ciudad, "Aviso al Público", fechada el 21 de noviembre de 1827, informaba que bajo los auspicios de su propia imprenta se publicaría "el nuevo Periódico", que recibiría "la luz refulgente del sol que alumbra al Perú"(5). Ese "papel" no sería otro que El Boletín de la División de Operaciones de Ayacucho, cuyo primer número apareció el 3 de diciembre de 1827(6). Tendría que transcurrir más de un lustro para que la imprenta en Ayacucho muestre su esplendor, o como se decía en la época "gimiera la imprenta".

2. "Ir saliendo a la verguenza": El Indíjeno y El Mosquito, primeros periódicos republicanos de Ayacucho

2.1. El Indíjeno. El 16 de febrero de 1833 apareció en la ciudad de Huamanga el primer periódico republicano publicado en Ayacucho, El Indíjeno(7), editado por Juan Ignacio García de los Godos en la Imprenta Libre de Braulio Cárdenas. En ese primer número, que hacía las "veces de Prospecto", el redactor lamentaba que en Ayacucho no existieran periódicos, ocho años -decía- que se esperaban "en vano". Esa "deficiencia" lo aventuró a la redacción de "uno como periódico en vía de ensayo o provocación a los patriotas instruidos, para que viéndolo mal desempeñado, se encarguen de él, lo perficionen (sic) i sostengan, o al menos nos suministren sus ideas liberales. Entretanto irá saliendo a la verguenza el INDÍJENO por intervalos largos o cortos, en más o menos hojas, según permitan las peculiares incumbencias i penalidades"(8). Del mismo modo, García de los Godos procuraba que el impreso "fuese digno de la curiosidad del público; que no hubiera en él sino miga i sustancia, oro molido, conceptos de filigrana, discursos balsámicos, pensamientos nobles, discusiones luminosas, el calor i el interés, lo dulce i lo útil. Pero el diantre es, que no alcanzan nuestras fuerzas a tanto. Nuestro idioma nativo es el quechua, i en vía de supererogación hablamos mal el castellano. Así que en orden al estilo, serán necesarios los yerros i casuales los aciertos"(9).

Un aspecto peculiar de la publicación era el énfasis en tratar temas propios del "país", esto es, del departamento: "los objetos inmediatos, las cosas que nos afectan de cerca, todo lo que tiene relación con los indíjenos, con sus curas, gobernadores"(10). En consecuencia, en el tercer número, en un artículo titulado "Ayuno eclesiástico", tratándose sobre el abuso de los indígenas por la rapacidad de los curas, hacendados, subprefectos, gobernadores y otras autoridades menores, sean españolas o mestizas, el articulista solicitaba a los diputados a la Convención Nacional dictar leyes justas al respecto, suprimiendo "el exótico cuerpo de gobernadores i demás funcionarios supérfluos que pesan sobre la tierra" y disponiendo que en "las municipalidades, si han de existir entre indíjenos, se compongan de ellos mismos"(11). En ese mismo número se dio a conocer la relación de suscriptores de la publicación, en total 45 personas: 39 residentes en Huamanga, 3 residentes en Huancavelica, 2 en Andahuaylas y los restantes con residencia en Tayacaja, Angaraes, Pampas y Huanta. De este total, tres eran féminas: Juana García i Orbezúa (Huancavelica), María Candelaria de Segura (Andahuaylas) y Melchora Saez (Huamanga)(12).

La aparición de este "papel" ayacuchano fue saludado por la prensa liberal limeña. En efecto, en El Telégrafo de Lima al darse cuenta de haber recibido el primer número "del primer periódico dado a luz en la capital de Ayacucho", los editores consideraban que dicha publicación prometía "tantas esperanzas"(13). Lastimosamente el quinto número publicado el 3 de agosto de 1833, fue el último de la existencia de El Indíjeno. La razón no puede ser otra que la partida a Lima de Juan Ignacio García de los Godos, electo diputado por la provincia de Huamanga a la Convención Nacional(14).

2.2. El Mosquito de José Félix Iguaín. Al parecer, entre fines de abril y/o inicios de mayo de 1833 José Félix Iguaín(15) emprendió la redacción del periódico eventual El Mosquito. La justificación no podía ser otra que el clima electoral en que se encontraba el país con motivo de la convocatoria, a fines de marzo, de las elecciones para presidente y vicepresidente de la república(16). El "papel", por tanto, estuvo destinado a propagar la candidatura "liberal", esto es, defender y resaltar la candidatura de Luis José de Orbegoso y, al mismo tiempo, denunciar las maniobras e intrigas del oficialismo en favor de sus candidatos(17). Concluido el proceso electoral era inevitable la extinción de El Mosquito. Así, de las referencias sobre este periódico podemos deducir que no se publicaron más de seis números. Según una revista de "impresos" publicado en el cuarto número de El Indíjeno, hasta el 25 de junio habíanse publicado cuatro números y algunos "alcances"(18).

Por la furibunda oposición que realizaba contra el gobierno de Gamarra, Iguaín y el "papel" que redactó recibieron una severa crítica en la Miscelánea(19). Así, en un comunicado en el que se prodigaban elogios al nuevo periódico La Oliva de Ayacucho, el articulista manifestaba que con la nueva publicación Ayacucho "oportunamente supo vindicarse de un modo solemne y enérjico de la negra imputación que le hizo un desnaturalizado hijo suyo escribiendo un papel bajo el epígrafe sucio de Mosquito", nombre que reflejaba "lo indecente del editor, y las inmundicias que ha(bía) escupido su pluma asquerosa". A su vez, por el contenido e invectivas lanzados contra el gobierno, la publicación - proseguía el articulista- más bien debería llamarse "periódico del odio, de la mentira, de la arrogancia, de la venalidad", por haber sido el órgano del "más furioso demagogo anarquista, enemigo del orden, de la paz, de las autoridades constituidas, del gobierno mismo, y de todo hombre de bien"(20).


3. "A un estado naciente (...) mal pueden convenirle las formas tardías de un gobierno popular": La Oliva de Ayacucho, primer periódico "oficial" de Ayacucho

Desde el mes de agosto del año 1832, la junta departamental de Ayacucho había deliberado sobre la conveniencia de establecer un periódico en la ciudad de Huamanga, contando con el apoyo de la prefectura. El principal objeto, además de insertar en él las leyes y providencias gubernativas, era difundir la ilustración por el departamento, dado que un "impreso volante se difunde por todas partes con rapidez; por su módico costo lo consiguen todos, por su pequeño volumen lo leen sin fastidio. He aquí como se dilata insensiblemente la esfera de los conocimientos"(21).Tramitado un expediente sobre la materia ante el supremo gobierno, el fiscal Pérez de Tudela opinó con fecha 17 de noviembre de 1832, que previamente la prefectura de Ayacucho informara quién sería el periodista encargado de la redacción y si de las rentas del departamento podría cubrirse el nuevo gasto. Recibida la vista fiscal la prefectura corrió traslado a la junta departamental para que informe sobre el primer punto. Esta evacuó con diligencia su informe indicando el nombre del probable redactor. Empero, los administradores del tesoro público del departamento, en cuanto al segundo punto manifestaron que no había dinero para sufragar los gastos que ocasionare el impreso(22).

Los deseos de la junta departamental haríanse realidad debido a un acontecimiento penoso. El 24 de julio de 1833 los oficiales del batallón Callao que guarnecía la ciudad, Deustua y Flores, autodenominándose los "vengadores de la ley", se sublevaron en el departamento asesinando al prefecto coronel Antonio González y al jefe militar coronel Mariano Guillén. No contando con apoyo popular los amotinados fueron derrotados el mes de agosto en el lugar conocido como Pultunchara. Pacificado el departamento fue nombrado prefecto y comandante general José María Frías, quien arrivó a Huamanga el 12 de agosto de 1833(23). Frías, posesionado de su cargo, obtuvo de Gamarra el nombramiento del subalterno de hacienda, Andrés Garrido, como secretario de la prefectura. Fue entonces que encargó a su secretario la edición de un periódico. Según el propio Garrido "Mucho tiempo hacía que ese departamento suspiraba por la publicación de un periódico, al menos semanal, que no pudo conseguir en toda la época de la independencia" y por "súplica de Frías" se encargó del trabajo "sin el menor estipendio, y con la timidez y recelo" que debía acompañarlo en una empresa superior a sus fuerzas. La finalidad de la publicación era "poner en toda su luz las mejoras que recibiese el departamento bajo la administración de su nuevo prefecto", hacer ver a la ciudadanía "los peligros que corre la libertad con los desvaríos y desórdenes de la licencia" y dilucidar los documentos "que obraban sobre el alboroto que se acababa de callar", tales fueron los principales objetos de La Oliva de Ayacucho "que derramó algunas verdades sin mezcla de personalidad sobre pueblos bien atrasados"(24).

No tenemos datos precisos sobre el total de números de la publicación ni sobre la fecha del primer número(25). No obstante, de las referencias acotadas podemos deducir que la publicación apareció a mediados de agosto de 1833, impreso en la Imprenta Libre de Braulio Cárdenas. El último número, debió publicarse a fines de marzo o primeros días de abril de 1834, cuando las tropas de Bérmúdez se desplazaron de Huamanga para hacer frente a las de Orbegoso. Creemos, por tanto, que la publicación no excedió de los treinta números(26). Por último, debemos manifestar que La Oliva de Ayacucho es un periódico de fundamental importancia no solo por haber sido la primera publicación "oficial" o "ministerial" del departamento, sino por las ideas políticas que contiene, de tinte autoritario, análogas a las que profesaban José María de Pando en La Verdad y Felipe Pardo en El Conciliador.

4. La prensa "oficial" durante el gobierno de Orbegoso: El Alambique Político y El Nueve de Diciembre

4.1. El Alambique Político. De este "papel" que no hemos tenido la fortuna de revisar, el primer número apareció, según Paz Soldán, "después de la batalla de Huaylacucho"(27). Empero, no consIderamos correcta la afirmación. Más bien, debió publicarse después del "abrazo de Maquinhuayo" realizado el 24 de abril de 1834. Consolidado el gobierno de Orbegoso en el departamento, inicióse la publicación de un periódico que difundiera la "política" de la nueva administración. Inició su publicación entre fines de abril y/o inicios de mayo en la Imprenta de Braulio Cárdenas. El último número, de la treintena que se publicaron, debió imprimirse el mes de enero de 1835, cuando esta publicación cedió la posta a El Nueve de Diciembre. Al decir de Paz Soldán, El Alambique "duró poco" y su contenido estaba "lleno de personalidades"(28).

4.2. El Nueve de Diciembre. También impreso en la Imprenta de Braulio Cárdenas, reemplazó a El Alambique Político. El primer número se publicó el 31 de enero de 1835 y el último, que podría haber sido el décimo quinto, el 9 de mayo del mismo año(29). Cesó la publicación por el advenimiento al poder de Salaverry(30).

5. El Ayacuchano, periódico "oficial" del gobierno de Salaverry
Impreso en la Imprenta de Braulio Cárdenas. El primer número se publicó el 16 de mayo de 1835(31), siendo prefecto del departamento el teniente coronel Antonio Florentín Villamar. El último número del que tenemos conocimiento es el décimo, con fecha 12 de noviembre de 1835, mientras que el noveno es del 3 de septiembre. Esta diferencia de tiempo en la publicación de estos dos números merece una explicación. Hasta la la primera semana de septiembre en Ayacucho se reconocía a Salaverry como jefe supremo del gobierno del país. En los días siguientes la administración favorable a Salaverry tomó conocimiento del próximo arribo de un contingente de vanguardia de las tropas del ejército unido bajo el mando del general Morán. En consecuencia abandonaron la ciudad y designóse una nueva administración favorable a Santa Cruz, publicándose un nuevo periódico "oficial" de la administración de turno a mediados de septiembre. Posteriormente, a fines del mismo mes, tropas al mando de Salaverry estuvieron de tránsito por Ayacucho, por lo que la vanguardia del ejército unido dejó la ciudad, retomando Salaverry el control del departamento y continuándose con la edición de El Ayacuchano, hasta el definitivo alejamiento del jefe supremo de la ciudad de Huamanga(32).

6. El Victorioso
, periódico "oficial" de la Confederación
También impreso en la Imprenta de Braulio Cárdenas, el primer número debió publicarse a mediados de septiembre de 1835(33). A partir del quinto número, publicado aproximadamente el 21 de octubre, se suspendió la impresión por el conocimiento de la aproximación a la ciudad de Huamanga del ejército de Salaverry. En efecto, Salaverry ingresó a la ciudad el 29 de octubre y permaneció en la misma aproximadamente un mes. Cuando el jefe supremo hizo efectiva su salida con destino al sur, nuevamente tomaron el control de la ciudad tropas del ejército unido retomándose la publicación de El Victorioso. Así, el sexto número lleva por fecha el 5 de diciembre de 1835.

Siguiendo a Mañaricua, en este "papel" se publicaban "los documentos oficiales, discursos y artículos a favor de la Confederación y del gobierno de Santa Cruz", finalizando la edición del impreso en abril de 1837(34). Empero, según Paz Soldán, la publicación concluyó en 1839(35), tras la derrota de Santa Cruz en Yungay el 20 de enero de 1839. Aseveración que creemos cierta, toda vez que no había razón para haber concluido la publicación en abril de 1837, cuando la Confederación recién iniciaba su andadura. En todo caso solo tenemos conocimiento de la existencia de los primeros 75 números de este "papel", desde mediados de septiembre de 1835 hasta abril de 1837(36).


7. La "guerra de papeles" entre Santa Cruz y Salaverry: El Boletín de Salaverry, El Quita Cáscaras y El Cadete en Jefe


*
Fragmento de un artículo sobre el periódico redactado por Andrés Garrido el período 1833 - 1834, La Oliva de Ayacucho, considerado por sus detractores como "el papel más incendiario, más servil, y más entusiasta del poder militar, que se ha publicado en el Perú".
(1) Jorge Basadre. Introducción a las bases documentales para la historia de la república del Perú con algunas reflexiones. Tomo I. Lima: Ediciones P. L. Villanueva, 1971, p. 12
(2) Pedro Mañaricua. "Un siglo de historia de periodismo en Ayacucho", Boletín Bibliográfico. Boletín de la Biblioteca de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Vol. XIV, N° 1 - 2. Lima, junio de 1944, pp. 30 - 69.
(3)Ibid., pp. 30 - 31.
(4)Ibid., p. 30.
(5)Ibid., pp. 30 - 31.
(6) Boletín de la División de Operaciones de Ayacucho. N° 1. Ayacucho, 3 de diciembre de 1827, Imprenta de D. A. Cárdenas, administrada por Estevan Villegas, 4 pp. Este impreso se encontraba en el Archivo Histórico del Ministerio de Hacienda. Federico Schwab. "Algunos periódicos desconocidos del Perú, Ecuador y Bolivia", Fénix. Revista de la Biblioteca Nacional. N° 4. Lima, segundo semestre de 1946, p. 897.